domingo, 9 de julio de 2017

Verano 2017 - NUEVA PUESTA A PUNTO

¡¡¡VACACIONES!!!!

Otro año más. Verano, 2017. Revisión y puesta al día. 

Empecé en el segundo trimestre. Me costó organizar horarios, familia, trabajo, formación, ocio...

Elegí empezar por un cuadro fácil, que me dejara soltar el brazo, que me reconciliara con el tiempo perdido. Lo titulé "CHILLA", por lo rabioso del color de las flores.


Una vez roto el primer hielo, me embarqué en una empresa difícil. Un cuadro que empecé para mí, pero... cuando estaba dibujando el boceto, mi hija María decidió que era suyo. Ella había querido que le pintara algo de Sevilla, así que las Setas son suyas.  Lo titulé "MIRANDO AL CIELO".


Y para terminar el año-curso, me decidí por una foto que hice un día de lluvia en Sevilla. Quien me conoce sabe que me encantan los reflejos. No sé si está terminado. Está esperando a ver qué decido. "REFLEJOS I", por si hay un Reflejos II, III o los que vengan. 


2017 - Colectiva en la Biblioteca de Montequinto.

El final de este curso de pintura ha tenido una recompensa extra: exposición colectiva de quienes asistimos en la mañana o en la tarde. 

Antonio Dorado, nuestro pintor-profe, ha conseguido de nuevo, que podamos exponer parte de nuestro trabajo. Elegí "Dorsoretrato". Todavía no la había llevado a ningún sitio y le tocaba. 

Gracias, Antonio.

Esta vez, además de mis hijas, me acompañó mi amiga Mercedes. ¡Un lujazo!


2017 - EXPOSICIÓN EN LA ALMONA


Del  28 de abril al  21 de mayo  se llevó a cabo la Exposición en La Almona de las obras seleccionadas este año en la XII Muestra de Artes Plásticas. 

Un tercer diploma y un rato agradable coincidiendo con gente que le gusta la pintura. 

Mi hija Sandra estuvo allí, como siempre. 


2017-XXII MUESTRA DE ARTES PLASTICAS


Por tercer año consecutivo me presenté a la Muestra de Artes Plásticas que se lleva a cabo el Domingo anterior al Domingo de Ramos. 

Levantarse temprano, cambios de última hora en la selección de los cuadros a presentar, cargarlos en el coche  aparcar en la Biblioteca, escoger un sitio, colocar los cuadros... e ir a desayunar con la amiga que metió en esto. Todo un ritual. 

He vuelto a tener suerte, por tercera vez me han seleccionado un cuadro. Justo el que yo no pensaba, por el que no apostaba y el que descolgué a última hora de una de las paredes del salón. 

Una estupenda mañana que terminó tomando cervecitas con aquellas personas que quisieron y pudieron acompañarme en ese día especial. Gracias.